Archivo

Archivo del autor

Vengo a por un CERTIFICADO.

junio 27, 2011 5 comentarios

Llevo sólo 6 meses como residente de Familia, pero ya he tenido varios de estos episodios que  paso a relatar:

“- Fulanito Pérez. Pase y siéntese. Dígame, ¿qué le pasa?

– Mire, yo he aprobado las oposiciones de auxilio judicial y me piden un certificado médico que diga que no tengo enfermedades ni defectos que imposibiliten el trabajo.

– Entiendo, pero verá usted, yo con una simple exploración en esta consulta no puedo saber eso.

– Pero es que a mí me lo exigen, mire usted.

(Me enseña la convocatoria en BOE donde textualmente dice Certificado médico acreditativo de no padecer enfermedad ni defecto físico o psíquico que imposibilite para el ejercicio de las funciones propias del Cuerpo de Auxilio Judicial, expedido por el Facultativo de Medicina General de la Seguridad Social que le corresponda al interesado. http://www.boe.es/boe/dias/2010/06/22/pdfs/BOE-A-2010-9913.pdf )

– Pero es que eso no se lo pueden exigir, o al menos no me lo pueden exigir a mí, yo no puedo certificar algo que no sé. Además yo no soy el médico que tiene usted asignado.

– Ya pero es que mi médico dice que no me lo hace, y yo lo necesito. Es que tiene guasa que después de lo que me ha costado conseguir la plaza no pueda cogerla por un papelito.

– Si ya lo entiendo que usted tiene un problema con esto, y me alegro mucho de que haya conseguido su plaza, pero entienda que yo no puedo certificar que no tiene enfermedades ni defectos para unas funciones que ni siquiera sé cuáles son.

– Por eso yo le traigo aquí la Ley Orgánica y el manual de “yonosequé”

(Pone encima de la mesa dos libros gordísimos con varias páginas marcadas y subrayadas, a lo que a mí se me queda una carita de perplejidad… http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo6-1985.l6t1.html#a478).

– Yo no me puedo poner aquí en medio de una consulta con tan poco tiempo a leer todo esto, ni creo que sea mi cometido, y aunque lo hiciera, sigue habiendo enfermedades que yo no puedo saber, con esta sola consulta, si usted las tiene o no. Es que usted no es la única a la que le pasa esto, todos los trabajos, oposiciones con pruebas físicas, residencias de mayores… todo el mundo quiere que en 5 minutos de consulta le digamos que no tiene nada, y eso es imposible, a veces incluso ni haciéndole pruebas se puede asegurar.

– Mire es que yo ya presenté uno que me hicieron en la privada y me han llamado del Ministerio dándome 2 días para volver a presentarlo de un médico de la Seguridad Social.

– Yo le puedo poner que a día de hoy, en su historia clínica no consta que usted tenga enfermedades ni físicas ni psíquicas que aconsejen limitar la vida cotidiana.

– Eso no me sirve, tiene que poner lo que le he dicho. (Y gracias que no me dijo, como otros, que necesitaba que fuera un P-10, que ya estoy harta de que me lo exijan los pacientes y yo tener que explicarles que es un documento de interconsulta/hospitalización, no para la empresa)

– Y cómo lo hago. Usted que entiende más que yo de legislación, dígame qué pasaría si por ejemplo yo le doy ese certificado ahora que dice que no tiene enfermedades psíquicas y dentro de 3 semanas cuando esté trabajando tiene un brote psicótico y agrede a un compañero, qué pasaría entonces, que me buscarían a mí, ¿no? (Ilusa de mí creí que lo había convencido).

– Mire yo no me puedo ir sin el certificado.

Desesperada busco a mi tutor, que solucionó el problema en un minuto poniendo en un papel lo que el Ministerio de Justicia quería.”

Yo acabé la consulta pensando que había perdido el tiempo con explicaciones, pero realmente me parece injusto que todo el mundo pretenda cargar al médico con la responsabilidad: que si al niño lo he apuntado a un equipo de fútbol, que si voy a cubrir las vacaciones de una auxiliar de geriatría, que si me voy a presentar a las pruebas de la policía, que si este verano voy a bucear…nadie quiere correr riesgos, para eso ya está el médico.

Es cierto que según el ordenamiento jurídico hay ocasiones en que los pacientes tienen que presentar estos certificados para adquirir unas prestaciones o justificar la ausencia al trabajo, por lo que la Ley General de Sanidad y el RD 65/1995, establecieron la obligación del médico a dar fe del estado de salud y así no vulnerar los derechos de los pacientes (Ley básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica). Pero también desde la ética y la deontología se entiende que el médico pueda negarse cuando no tenga un conocimiento suficiente del asunto sobre el que tiene que dar fe o cuando con su testimonio se pretenda defraudar.

Y lo fácil que es poner lo que te pidan y no darle más vueltas, ¿verdad? Pero es que son muchas e importantes las consecuencias que pueden tener las palabras cuando van detrás del polémico “certifico que”, y no sólo para el paciente y el médico, sino que también se ve afectada el resto de la comunidad (esa parte de la especialidad que tanto se olvida). Es cierto que el médico debe ayudar a su paciente y no vulnerar sus derechos, pero tampoco debe faltar a la confianza que la sociedad pone en él y en su palabra. Por eso me fastidia tanto cuando tú no crees que estés en disposición de afirmar algo con seguridad  y sin perjuicio para nadie, y ellos se van despotricando de ti.

¿Se pueden evitar estas situaciones desagradables? ¿Por qué no es la empresa la que hace los exámenes que crea conveniente? ¿Realmente te puedes negar a darle el certificado o sólo a las condiciones para hacerlo? ¿Se puede hacer algo contra las exigencias de las empresas?…

 

Categorías:Uncategorized