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¿Sobran médicos en España?

enero 9, 2012 16 comentarios

Algo debe andar mal en nuestro sistema sanitario delosmejoresdelmundo (todo, dirán algunos). Y no me refiero a los problemas económicos, las reflexiones sobre la sostenibilidad del sistema, los recortes que se nos vienen encima y todos los problemas más o menos recientes derivado de La Crisis. Estoy hablando de un problema anterior, que viene de muy atrás y que en las circunstancias actuales se está haciendo más patente.

Por un lado, todos conocemos los problemas que encuentran muchos de nuestros compañeros cuando acaban la residencia para acceder al mercado laboral: contratos de un mes o de días, contratos de guardias, condiciones más que precarias y en muchos casos simplemente el paro. Y por otra parte, conocemos las dificultades que tienen en muchos centros de salud (especialmente los alejados de los grandes núcleos urbanos) para completar sus plantillas, recurriendo las gerencias en muchas ocasiones a profesionales de dudosa capacitación para el puesto y con una tasa de recambio tan alta que los pacientes no llegan a conocer a su medico y se quejan frecuentemente de que se lo cambian continuamente. O sobrecargan a los pocos que tienen deteriorando enormemente la calidad de la asistencia ¿Que esta pasando? ¿Hacen falta más médicos en España? ¿Sobran?.

La respuesta probablemente sea “depende de la especialidad”. Y digo probablemente porque en España no hay datos exactos sobre el numero total de médicos, la distribución por especialidades, cuantos de estos están en activo y se dedican realmente a la asistencia  y mucho menos de las necesidades de la población. En un Ministerio de Sanidad cada vez más vacío de contenido por las transferencias a las comunidades autónomas, existe una Dirección General de Ordenación Profesional, Cohesión del Sistema Nacional de Salud y Alta Inspección que teóricamente debería manejar estos datos, pero en la practica no existe ningún registro. Si dispone este ministerio de una herramienta muy potente para ordenar el sistema sanitario: la oferta anual de plazas de formación sanitaria especializada (las plazas de MIR). Con una distribución de plazas entre las especialidades acorde a las necesidades del sistema, estas desajustes podrían corregirse a medio plazo. Pero si no se conoce el numero de médicos en activo ni su distribución por especialidades, ¿como se determina que plazas se ofertan?

De la siguiente manera: el Ministerio tiene un órgano asesor por especialidad,  las Comisiones Nacionales (CNE) en las que están representadas las sociedades científicas, el ministerio de sanidad, el de educación, el colegio de médicos y los residentes. Cada año estas Comisiones estudian las necesidades de nuevos especialistas y hacen una propuesta al ministerio. Por otro lado, las comunidades autónomas, según su capacidad formativa y sus necesidades, hacen su propuesta. El ministerio valora ambas y establece la oferta definitiva de plazas. Esa es la teoría. En la practica, desde hace años, el ministerio ha desestimado la propuesta de las comisiones y la oferta definitiva es la de las comunidades autónomas sin mover una sola plaza. ¿Y como determinan su propuesta las CCAA? Pues según las necesidades a cortísimo plazo de personal, que se cubren con residentes a precio de saldo. Si por ejemplo el servicio de ORL del Virgen del Rocío de Sevilla tiene una lista de espera demasiado larga o por la razón que sea, la necesidad de abrir una nueva consulta, no se contrata a un especialista en ORL (que sería más caro). Se solicitan mas residentes que salen más baratos y se les pone a pasar consulta. Se soluciona el problema por unos años y después ya veremos. Se produce así un efecto doblemente perverso: cada vez se forma a mas especialistas y cada vez se contratan menos, saturándose por completo el mercado de trabajo.

¿Y que pasa con los médicos de familia? En consonancia con la escasa importancia que dan los servicios de salud a la medicina de familia, los consejeros escuchan a los jefes de servicio de los grandes hospitales pero hacen oídos sordos a las gerencias de atención primaria y a las Unidades Docentes de Medicina Familiar y Comunitaria. Por esta razón, el fenómeno antes descrito no se produce con las plazas de medico de familia, que por algún sitio hay que controlar el gasto. Luego ya contrarán médicos sin especialidad o con el titulo convalidado por el articulo 33.

El resultado este año ha sido especialmente llamativo. Ante la propuesta de reducir plazas de residentes de la mayoría de CNEs, que en algunos casos como la de nefrología o la de alergología era reducir  a la mitad en toda España, el ministerio ha mantenido los números desorbitados de los últimos años. Y las únicas especialidades que habían propuesto un aumento (familia y pediatría) han sido las únicas que han visto reducirse sus plazas.

Año

Médicos titulados

Plazas ofertadas

Plazas ofertadas MFyC

(porcentaje del total)

2004-2005

4009

5480

1682   30.69%

2005-2006

4211

5804

1700    29.29%

2006-2007

4064

6048

1771    29,28%

2007-2008

3951

6517

1859    28,52%

2008-2009

3841

6797

1892    27,83%

2009-2010

*

6948

1904    27,40%

2010-2011

*

6881

1919    27,88%

2011-2012

*

6985

1860    26,63%

La proporción de especialistas en medicina familiar y comunitaria que según todas las recomendaciones debería ser un 50% del total de médicos del sistema nacional de salud (SNS). Para acercarse a esa cifra a medio plazo las plazas de formación especializada deberían corregirse en esa dirección cuando precisamente lo hacen en la contraria convocatoria tras convocatoria.  Tras años de mantener el  numero de plazas de MFyC  mientras el resto de especialidades aumentaban sus plazas aceleradamente con residentes carne de paro o de emigración, este año la proporción es de un escuálido 26,63%.

Y eso pese a la recomendación que había hecho la CNE teniendo en cuenta el crecimiento demográfico y la reposición necesaria de médicos de familia por jubilación, muerte, reespecialización y abandono en un horizonte de 15 años, estimaciones hechas con los pocos datos disponibles y los cálculos de diferentes trabajos debido a la falta de información más completa (la propuesta se acompañaba de una petición al ministerio de recabar estos datos) . Esta propuesta consistía en un numero total de 5400 plazas de las cuales al menos 2200 fueran de MFyC

Evidentemente, esto no es un hecho aislado. Obedece a una intencionalidad política de destinar los recursos (antes con mas liberalidad, ahora los pocos que hay) al hospital en detrimento de la atención primaria.  Ya se sabe que los médicos de de familia lo aguantan todo, ven 50 pacientes en una mañana, tiene demora 0 y la satisfacción de los usuarios es muy alta, así que mejor meter los dineros en el hospital que queda mejor en los periódicos (aunque este demostrado ser mucho menos rentable en términos de salud, no electorales).

La solución evidentemente no aumentar el numero de plazas de familia hasta alcanzar este 40%, sino mantenerlas y reducir el resto hasta llegar a esta a esta proporción. Y probablemente hacer lo mismo con todas la partidas de sanidad dedicadas al hospital y a primaria. Pese a todos los planes, estrategias, libros blancos y discursos de ” la primaria como eje del sistema”,en los últimos  años de forma lenta e inexorable la proporción del presupuesto destinado a atención primaria no ha hecho más que disminuir . En estos tiempos de recortes sería iluso pedirle a los nuevos gestores de nuestro maltrecho SNS  que aumenten el presupuesto de los centros de salud. Pero si hay que recortar, por favor recorten de donde es menos eficiente. Y si puede ser, no a la catalana, por favor.

Enrique Píriz López/ Juan Pablo García Paine

Representantes de los residentes en la Comisión Nacional de Medicina Familiar y Comunitaria

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Categorías:CNE, MIR, Oferta de plazas