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¿Y si quiero hacer Medicina de Familia y Comunidad? Respondiendo a una pregunta.

Hola XXXX!
Lo primero es que hemos de decirte que ambos estamos muy contentos con la especialidad que hemos cogido. A partir de eso, intentaremos ser subjetivos (porque para objetividades ya están los programas docentes y esas cosas) pero no fanáticos 🙂

¿Qué preguntarse para saber si la Medicina Familiar y Comunitaria es lo que uno quiere?

Lo primero debería ser preguntarse si uno quiere tratar con enfermedades o con enfermos. Por mucho que pueda conseguirse humanizar una consulta de hospital, allí la relación con los pacientes empieza con la enfermedad y acaba cuando ésta termina; sin embargo en Familia la relación empieza en un momento que nadie sabe bien señalar y no termina sino con un cambio de domicilio, cambio de médico o con la muerte (e incluso ahí se mantiene a través de los familiares). Esto puede sonar a tópico, pero es que es así, el paradigma es completamente distinto, la calidad científica es la misma, pero la forma de utilizar el conocimiento científico no es igual.

Hace un año, cuando los R1 de Familia se adentraban en la residencia publiqué esto en medicocritico (http://medicocritico.blogspot.com/2010/06/mis-r1.html) por si te sirve.

Te aconsejamos que pienses si quieres trabajar es en un centro hospitalario o en un centro de salud. Si quieres tener a tu disposición todas las pruebas complementarias a golpe de bolígrafo y 45 minutos para historiar a tus pacientes. O por el contrario que las entrevistas largas sean una excepción y bases tu práctica clínica en la
continuidad asistencial y en la polivalencia en la consulta. Hacer historias de 45 minutos de insuficiencia cardiaca puede llegar a aburrir porque la capacidad de sorpresa tiende al mínimo y llegará un momento en el que creerás sabértela entera (ja) renunciando al resto de la patología (podríamos compartimentarla y afirmar que perderías el contacto con la patología quirúrgica y médico-quirúrgica, con la psiquiatría, la dermatología, la pediatría y un largo etcétera de competencias). Al hilo de esto, puede llegar a ser más cómodo para un médico trabajar en un hospital, pero para el paciente lo más cómodo es no salir de su barrio. ¿Sabes que el 90% de los problemas de salud se solucionan en el primer nivel asistencial?

Cosas más operativas:
1. En algunos lugares (como en Andalucía), los 6 primeros meses de R1 son en el centro de salud, después aproximadamente 2 años en rotaciones hospitalarias y luego el último año y medio en el centro de salud de nuevo (medio R3 y el R4 entero). No es una mala organización, pero el periodo hospitalario tan extenso y seguido hace que uno ande algo perdido, sin sensación de pertenencia a ningún sitio; para ello en algunos lugares se va de vez en cuando al centro de salud para mantener los vínculos.
2. El fundamental el tutor que a uno le toque y la relación que con él/ella se establezca. Afortunadamente, la relación que tenemos con nuestros tutores suele ser mucho más cercana que en el resto de especialidades (al igual que la que se suele tener con los pacientes).

Cosas negativas:
pufff… la verdad es que aquí cuesta poner algo porque nuestra visión es buenísima. El mercado laboral después es similar al de otras especialidades; bueno, en realidad es mejor que la gran mayoría, lo que pasa es que los primeros años los contratos son de suplencias y tal. Esto es algo que un neumólogo o un cardiólogo verían como normal, la diferencia es que una de las cosas esenciales de la medicina de familia es la longitudinalidad y eso se pierde por completo con los contratos de suplencias (plantilla colchón lo llaman).Si te gusta, el trabajo de médico de familia tiene multitud de estímulos como para ir ampliando la práctica profesional; el trabajo en equipo puede ser difícil en ocasiones y desmotivante también, pero bueno… eso es
en todas partes…

Aprender a lidiar de forma sistemática con la incertidumbre resulta complicado, en ocasiones para cualquiera, y de forma sistemática para algunos compañeros. Igual va más con la persona, pero sí es importante mantenerse actualizado para estar tranquilo demorando problemas percibidos de salud. La alternativa, derivar a hospitalaria o a urgencias, claramente indicada en ocasiones, siempre a la mano, no debe ser ninguno de los pilares de nuestro trabajo.

Tú sigue preguntándonos, porque eres tú la que mejor sabe qué dudas podemos resolverte, ok?

Te adjuntamos unos artículos a los que año tras año se les da difusión por estas fechas cuando algunos compañeros como tú preguntan en la lista de distribución de correo MEDFAM, constituida básicamente por médicos de familia, pero cuyo seguimiento es altamente recomendable, te acabes decidiendo por lo que sea.

– El contrato social del médico en el nuevo sistema sanitario.
– El guardian y el mago.

Fdo. Andrés Fernández y Javier Padilla. R3 Medicina Familiar y Comunitaria. Sevilla.

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Categorías:Uncategorized
  1. marzo 9, 2011 en 7:19 pm

    Nuestra especialidad pretende formar “guardianes” de calidad.
    Excelente vuestro artículo aclaratorio de las diferencias entre la residencia de primaria y hospitalaria, aderezado (me gusta) por el toque de la subjetividad de a quién le gusta la medicina de familia.
    Que nos den más pócimas eso es otra historia.
    ¡Genial!
    Un abrazo.

  2. marzo 9, 2011 en 10:47 pm

    ¿Hay especialistas hospitalarios con 45 minutos para cada paciente? Hombre, tenemos más que vosotros, pero yo tengo 12 para las primeras visitas y 10 para las revisiones.

  3. Javier Padilla
    marzo 9, 2011 en 10:54 pm

    Emilio, un internista tiene 45 minutos para historias a sus pacientes de planta… era un comentario dirigido a la planta de hospitalización en su vertiente más extrapolable a lo que sería el médico de familia hospitalario (interna o incluso psiquiatría). De todos modos, no hemos dicho que eso sea algo positivo ni negativo, eh? 🙂

  4. andresfgregorio
    marzo 10, 2011 en 6:00 pm

    ¿Os imagináis que tuviéramos en el centro de salud 10-12 minutos por paciente? Sería tan bonito…

  5. Javier Padilla
    marzo 10, 2011 en 6:05 pm

    Yo me imagino que en el centro de salud pudiéramos elegir el tiempo por paciente (no es una tontería, ya se ha hecho en algunos lugares con buenos resultados).
    ¿Tú vienes a por el parte de confirmación? 2 minutos.
    ¿Tú vienes a que comentemos una prueba complementaria? 5 minutos.
    ¿Te voy a dar una cita para una infiltración? 10 minutos.



    llegará… llegará…

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